
Owen es atolondrado y torpe a pesar de su cerebro privilegiado para cálculos matemáticos complejos. Trabaja de Operario de Limpieza en un laboratorio secreto en el que tuvo que pasar unas superpruebas y test avanzados de dificultad máxima. Aunque se trate de alguien ruidoso y manazas superó todos los controles y se posicionó con el primer puesto para lograr el trabajo. Owen es un génio, el problema es que, su cerebro va a mil por hora para las matemáticas pero tiene la madurez de un adolescente distraido grado extremo. En la entrevista personal, los psicólogos pensaron que su actitud caótica eran nervios bajo presión. Transcurrido el periodo de prueba le contrataron definitivamente para el turno de noche.
Sábado noche en el laboratorio secreto:
El guardia de seguridad Rick está aburrido. Nada más llegar entabla conversación con Owen y saca de su macuto un sandwich con extra de mayonesa. En el primer mordisco un plastón amarillo grasiento cae sobre la pantalla principal. La pantalla se activa un poco con unas luces rojas que enseguida se apagan. Owen detecta el manchurrón y su cerebro superdotado calcula la trayectoria perfecta. Si aplico el limpiador iónico, con un ángulo de 38 grados y deslizo la bayeta de grafeno a la velocidad de la luz, eliminaré los lípidos de la mancha sin dejar rastro. Según lo piensa actúa. Da un zarpazo magistral con el trapo. La fricción genera un pulso electromagnético. La pantalla mega táctil se vuelve loca. Interpreta el trapo como diez dedos introduciendo las claves del administrador y salta un cartel parpadeante, “PROCESO DE EXTINCIÓN INICIADO” Owen concentrado en el manchurrón, da otro guantazo con el trapo en la pantalla y con un movimiento circular se lleva casi toda la grasa amarilla, dejando un rastro transparente brillante.
Al ver las luces rojas parpadeando, su cerebro superdotado no se bloquea, sino que empieza a procesar soluciones físicas a toda velocidad empeorándolo todo. La pantalla retransmite: “INICIANDO APOCALIPSIS TOTAL” Ahora Owen intenta buscar el botón de cancelar pero la pantalla muestra otro aviso gigante:"¿ESTA SEGURO DE QUE QUIERE DESTRUIR EL MUNDO? Obsesionado con la mancha de grasa, que ahora está extendida extrafina velando toda la pantalla, frota con más energía justo encima de otro mensaje que dice: “SI, DESTRUIR TODO”
Ahora la pantalla se calma dos segundos y aparece un nuevo mensaje: “SECUENCIA DE DESTRUCCIÓN INICIADA CON ÉXITO”
Rick, el guardia de seguridad entra en shock. Se está cagando en los pantalones con el sandwich en las manos a medio comer. Owen entra en pánico intelectual mientras piensa en alto: -Cielos! el código de encriptación esta basado en la secuencia de Fibonacci. Si presiono la pantalla con la esquina húmeda del trapo en el pixel 400, puedo enviar un ataque de denegación de servicio. Da otro trapazo con la esquina húmeda y reduce el tiempo de la cuenta atrás a la mitad.
En ese momento el Teniente Montoro entra en la sala de control con un café humeante en la mano. Se queda petrificado en la puerta. Las alarmas de nivel omega atruenan las paredes, las luces rojas giran frenéticamente y la pantalla táctil central muestra un mapa de la tierra cubriéndose con calaveras parpadeantes.
En otra pantalla parpadea una cuenta atrás 14, 13, 12, 11…
-Owen que estás haciéndo? Faltan 11 segundos para el apocalipsis.-grita el teniente desesperado.
-Teniente no se alarme responde Owen mientras teclea en el aire en una especie de pantalla holográfica. - He calculado que la pantalla táctil interpretó los iones de plata de mi bayeta de grafeno como una orden de ejecución masiva. Matemáticamente es fascinante, una probabilidad entre un millón…
-¿Como se para estoooo? El teniente corre en automático hacia la cónsola con las manos temblando sobre el teclado físico de emergencia.
-¡¡No toque el teclado!!- advierte Owen. El sistema está en un bucle cuántico. ¡Déjeme a mi estoy aplicando un algoritmo de contra-frecuencia.
La cuenta atrás avanza, 8,7,6…
El teniente Montoro desquiciado por el pánico agarra a Owen por los hombros para apartarlo de la pantalla. Owen que tiene la agilidad física de un pato mareado, se agarra para no caer, al cubilete donde remoja los trapos y tropezando con sus propios pies hace que el agua del cubilete, vuelque una ola de agua jabonosa iónica que sale disparada por encima de su cabeza, hacia la pantalla táctil, chorreando la base de la cónsola que la sostiene hasta derramarse en el suelo.
Sigue la cuenta atrás, 3,2…
El agua iónica genera un cortocircuito monumental, chispas rojas, azules, naranjas saltan en los paneles. El teniente se tapa la cara esperando el fin del mundo. Owen tirado en el suelo parpadea asustado.
Cuenta atrás,1…
De repente, las sirenas se apagan,se hace un silencio, las luces rojas se tornan azules. En la pantalla táctil el mapa del mundo desaparece y es sustituido por un mensaje pacífico: “SISTEMA REINICIADO” Cortocircuito detectado en el puerto de red. Por favor, llame al servicio técnico. La sala se queda en silencio absoluto. Rick, el guardia de seguridad, se ha ido al baño dejando una estela aromática pestufoide. El Teniente Montoro, con el corazón a mil por hora, mira la pantalla y luego mira a Owen. Owen se incorpora. Se ajusta las gafas. Coge su trapo mojado. Da un sutil repasito a la pantalla, ahora apagada y dice: Por cierto, la pantalla está libre de grasa y veladuras. De nada. 🙂